Ominami fija lineamientos para una política exterior de Estado

Ominami fija lineamientos para una política exterior de Estado

El actual presidente de Chile 21 y del Foro Permanente de Política Exterior, estuvo acompañado por los ex ministros de Relaciones Exteriores, Alfredo Moreno e Ignacio Walker, y por la ex Subsecretaria de la cartera, Gloria de la Fuente.

“Consolidar principios transversales, como el derecho internacional, la integración regional y el nuevo multilateralismo, deben ser la base en que se sustente la política exterior de Chile, independiente de la orientación ideológica de un gobierno de turno. Debemos enfocarnos en la defensa de nuestros intereses nacionales con una mirada a largo plazo”.

Esta es, en términos generales, la propuesta que realizó el presidente de Chile 21 y del Foro Permanente de Política Exterior, Carlos Ominami, quien encabezó un conversatorio, despertando gran interés entre internacionalistas, políticos y miembros de la sociedad civil, quienes se dieron cita en el auditorio de la nueva sede del Instituto de Estudios Internacionales de la Universidad de Chile, ubicada en el Complejo Universitario VM-20.

En la oportunidad, Ominami destacó algunos de los desafíos que debe enfrentar la nueva mirada al escenario internacional, caracterizado por el cuestionamiento al rol de los organismos internacionales, un retroceso importante del libre mercado, la crisis de las democracias liberales, el cambio climático y una crisis financiera que, al parecer, ya es imparable.

En este sentido, indicó que para hacer frente a esta nueva realidad, “debemos tratar de generar una cierta idea en torno a cuáles son nuestros valores permanentes, por así decirlo, generar un nuevo consenso”.

A su juicio, la nueva política exterior de Estado debiera concentrarse en cinco pilares fundamentales: reafirmar la adhesión a los principios básicos del Derecho Internacional; recomponer el multilateralismo, de manera que pueda dar cuenta de las nuevas realidades del mundo; también tenemos que ser capaces de mantener nuestra independencia, resistiendo las presiones para subordinarnos, para aliarnos con una u otra de las grandes potencias que hoy se encuentran en disputa; fomentar la unión de los países latinoamericanos, así como las relaciones constructivas con los países vecinos.

Asimismo, el ex Senador reconoció que en el actual escenario Chile tiene amenazas, pero también posee importantes ventajas.

“Somos una potencia alimentaria que se puede proyectar mucho más. Tenemos la fortuna de te ser muy fuerte en metales críticos. Tenemos casos que son metales fundamentales para todo lo que tiene que ver transición energética y electro movilidad. También somos capaces de producir energías renovables no convencionales a bajo costo, lo que nos da una tremenda ventaja en el mundo del ámbito artificial”, expresó.

Pero nuestras potencialidades no se materializan de manera automática. “Para ello se requiere contar con una estrategia y, en este sentido, creo que también debemos discutir y definir cuál es la estrategia que nos conviene seguir para que nuestras ventajas, nuestros activos, logren materializarse”.

Finalmente, Carlos Ominami se refirió al nuevo riesgo global, que implica la proliferación de los conflictos armados. Y en este ámbito -reconoció- que América Latina tiene muchos problemas, marcados por la desigualdad, la pobreza, y el hecho que somos una región muy violenta. “Pese a ello, llevamos más de 30 años libres de guerras interestatales. Somos la única región del mundo que tiene esa condición, y eso es muy importante de preservar, porque constituye una ventaja que puede ser muy significativa en el futuro”, concluyó

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La presentación de Carlos Ominami fue comentada por los ex ministros de Relaciones Exteriores, Alfredo Moreno e Ignacio Walker, y por la ex subsecretaria de la cartera, Gloria de la Fuente.

Durante su intervención, el ex Ministro Ignacio Walker recordó que hace ya bastante tiempo que se viene gestando la idea de elaborar un amplio acuerdo nacional en torno a una política exterior de Estado, que debe trascender la ideología del Presidente de turno y responder a una mirada de largo plazo.

“La política exterior debe tener la capacidad de articular principios e intereses y, en este momento, en que estamos viviendo la política internacional con ciertos términos de los intereses de las grandes potencias, tendríamos que ser capaces de defender los intereses de Chile”, señaló.

Si bien es cierto, el sistema internacional se construyó sobre el concepto de la soberanía absoluta, “pienso que esto ha tenido una evolución en los últimos 80 años. También es efectivo que América Latina no tiene voz en el escenario mundial, lo que explica, en parte, el fracaso de los esquemas de integración regional. Pero esa integración es necesaria para combatir en conjunto los dos grandes flagelos que vulneran nuestra estabilidad como región: el crimen organizado y la corrupción”, aseveró el ex secretario de Estado.

Por su parte, la ex Subsecretaria de RR.EE., Gloria de la Fuente, quiso reflexionar en torno a una idea que plantea el texto de las bases de una política exterior de Estado: “Cuidar que la política exterior se mantenga descontaminada de las confrontaciones propias del devenir político doméstico, es parte de la necesidad”.

“Estamos en el momento de mayor cantidad de conflictos después de la Segunda Guerra Mundial, con una conjunción muy compleja de factores. Lo primero, efectivamente, estamos con conflictos muy grandes.  Segundo, con la arquitectura de gobernanza global que tenemos no es posible enfrentarlos de manera adecuada, pues las instituciones que creamos el año 45 ya no son suficientes para los nuevos tiempos. Estas instituciones y organismos deben cambiar, modernizarse. No puede ser que desde el año 2008 Naciones Unidas esté discutiendo una reforma del Consejo de Seguridad”, explicó.

Respecto a los principios del documento elaborado por Carlos Ominami, Gloria de la Fuente señaló dos de ellos como fundamentales para la base de una política exterior de Estado: el compromiso con la paz y la solución pacífica de controversia, así como la promoción de la defensa de los derechos humanos y la democracia.

Finalmente, el ex Canciller Moreno explicó que la única experiencia de política exterior de Estado ha sido la impuesta por la Unión Europea. Y esta no fue una tarea fácil, pues se configuró en base a pocos elementos, pocos objetivos, pocas cosas, porque resulta muy difícil llegar a consenso en muchas cosas que, además, queremos que duren mucho tiempo.

A pesar de los cambios políticos y a pesar de los cambios de la realidad, donde los problemas van mutando a lo largo del tiempo, a juicio de Alfredo Moreno, debemos tener en cuenta que, en el caso chileno, la dirección de la política exterior está en manos del Presidente de la República, y eso ha sido respetado por todos.

“En primer lugar, para hacer una política exterior de Estado, esta debe ser de amplio consenso y estable en el tiempo. En este sentido, debemos destacar que  Chile tiene muy claros sus principios de política exterior, de hecho, están en la página web del del Ministerio”, explicó.

Y aclaró que una política de Estado no puede ser igual a los principios. Necesitamos algo que sea operativo. Acá cabe preguntarse cómo pasamos de los principios a las políticas y a las posiciones que sean consecuentes en cada uno de los asuntos. Un ejemplo: el problema de la conservación de la paz. Yo creo que hay un gran acuerdo en el país y en todas las acciones que Chile ha hecho tanto en lo que le corresponde a lo interno como en lo multilateral. Y esto siempre ha sido a favor de la conservación de la integridad de los territorios y las fronteras”, concluyó.

 

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