Jorge Heine lanzó su último libro en el IEI

Ante un auditorio lleno y más de 200 asistentes virtuales, el hoy académico de Relaciones Internacionales en la Escuela Pardee de Estudios Globales de la Universidad de Boston presentó su trabajo sobre China. Este fue comentado por la periodista Mónica Rincón y el ex ministro Sergio Bitar.

Con la presencia de su autor, el abogado, cientista político, académico y diplomático chileno, Jorge Heine, el martes fue presentado -en el Instituto de Estudios Internacionales de la Universidad de Chile- el libro “Xi-na en el siglo del dragón: lo que todos deben saber sobre China", de la editorial LOM.

La publicación fue comentada por el ex ministro de Estado, Sergio Bitar; la periodista y politóloga de CNN Chile, Mónica Rincón, y el Coordinador del Programa de Estudios Chinos del IEI, profesor Andrés Bórquez.

Moderó el panel, la Directora del Instituto de Estudios Internacionales de la Universidad de Chile, profesora Dorotea López Giral, quien también dio la bienvenida a los asistentes y destacó lo oportuno y relevante del trabajo de Jorge Heine, el cual no solo ofrece una mirada económica y política, sino que también nos da la oportunidad de conocer histórica, cultural y turísticamente al gigante asiático.

Por su parte, el ex ministro Sergio Bitar destacó la calidad, amplitud y conocimiento del texto de Heine, toda vez que permite comprender a cabalidad los procesos que China ha conducido hasta hoy y que, pensando en nuestro país, nos impone una serie de desafíos.

Sobre el particular, afirmó que las prioridades de la relación chileno-china debieran estar puestas en evitar la excesiva concentración del mercado asiático; la inserción en cadenas productivas de valor; investigación y desarrollo de productos, para -de una vez por todas- dejar de ser un mero exportador de materias primas, y afianzar la alianza público-privada, de manera de poder negociar cohesionadamente con China.

En el caso de la periodista de CNN Chile, Mónica Rincón, la profesional destacó que el trabajo de Heine es atractivo, por cuanto mezcla la historia, el análisis geopolítico, anécdotas y también un diario de viaje.

Del contenido propiamente tal, resaltó que el autor hace hincapié en lo que por años nadie apostaba: el crecimiento que ha tenido China durante cuatro décadas consecutivas a un promedio del 10%. Y hace ver que su aspiración se fundamenta en un objetivo claro: superar lo que han llamado “el siglo de la humillación” y volver a ser lo que fue durante varios siglos. “Solo basta recordar que hasta fines del siglo XVIII, China representaba un 30 por ciento del producto mundial”.

Por su parte, el Coordinar del Programa de Estudios Chinos del IEI, prof. Andrés Bórquez, destacó los casos que utiliza el autor y que -a su juicio- son bastante novedosas y útiles para comprender a cabalidad las transformaciones que ha experimentado el régimen durante los últimos 70 años.

“Me gustaría comentar tres elementos. En primer término, la tensión flexibilidad-autoridad a la que hace alusión el autor cuando se refiere a la política de entendimiento que las autoridades chinas han ido incorporando en sus discursos y acciones hacia el exterior. En segundo lugar, me llama la atención que en el texto se utilicen expresiones chinas clásicas y que resultan muy útiles tanto para el mundo académico como para quienes desean establecer relaciones comerciales con ellos. Finalmente, la tensión constante que hubo, con ciertos intervalos, entre apertura y cierre, con un nacionalismo intrínseco. Esta tensión aún no está resuelta y pese ello logran convivir con la misma y avanzar”

El autor

Al concluir la presentación, el embajador Heine explicó que uno de los desafíos que enfrenta China en el escenario internacional es el de sus diferencias culturales con las potencias occidentales. “El conocimiento mutuo de las élites de Estados Unidos y el Reino Unido y del mundo angloparlante en general, ha cimentado una cierta perspectiva común acerca de cómo enfrentar y manejar el orden internacional. El auge de China y de otras economías emergentes, sin embargo, ha cuestionado la noción de que el eje del poder mundial radica en el Atlántico Norte. Ello ha subrayado la urgencia de una mejor comprensión de lo que es China y su gente”, señaló.

Heine concluyó aseverando que en la transición a este mundo postoccidental, la fuerza motriz es provista por China. Ello es así no solo por el tamaño de su economía y poderío militar; lo es también por ser el “núcleo duro” del “sistema de producción asiático”, que le llevó, en su momento, a ser considerado la fábrica del mundo y hoy a proyectarse a ser su centro de innovación.

IEI

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