Análisis al difícil escenario Rusia-Ucrania

Invitados por la Cátedra de Seguridad y Globalización del Instituto de Estudios Internacionales de la Universidad de Chile, Luis Alberto Padilla, Juan Gabriel Valdés y Raúl Benítez Manaut, explicaron las causas, consecuencias y esbozaron algunas tesis de salida para este conflicto.

Este martes Ucrania inició las evacuaciones de civiles en los corredores humanitarios pactados con Moscú, luego que en Sumi -norte del país-, un ataque ruso causara 21 muertos.

Asimismo, la ONU cifra en dos millones el número de personas que, a la fecha, han logrado huir de Ucrania y en 12.700 los detenidos en Rusia por protestar contra la guerra.

Sin lugar a dudas, el conflicto tiene al mundo en ascuas y a la espera de la reacción de las grandes potencias. En este contexto, la Cátedra de Seguridad y Globalización del Instituto de Estudios Internacionales de la Universidad de Chile organizó un webinar para analizar las principales implicancias y desafíos que plantea esta guerra.

Para tal efecto, invitó a un panel integrado por el académico y diplomático guatemalteco, miembro de la Asociación Internacional de Investigación para la Paz (IPRA) y del Consejo Latinoamericano de Investigación para la Paz (CLAIP), Luis Alberto Padilla; el ex Canciller y actual Director de Desarrollo Estratégico y Relaciones Institucionales de la Universidad de Chile, Juan Gabriel Valdés, y el profesor-investigador de la Universidad Autónoma de México, Raúl Benítez Manaut.  

La actividad fue moderada por la Coordinadora de la Cátedra, profesora Carolina Sancho.

En la oportunidad, Luis Alberto Padilla destacó que la falla de seguridad del sistema internacional en su conjunto hay que atribuirsela a la propia Carta de Naciones Unidas, la cual -en su capítulo séptimo- establece una excepción a la solución de conflictos a través del Derecho Internacional. “Me refiero al derecho de veto que se le otorga a los miembros permanentes del Consejo de Seguridad, lo que impide que funcione mecanismo de seguridad colectivo”, sentenció.

Otro factor que allanó el camino para este conflicto fue la expansión hacia el Este por parte de la OTAN.

Padilla le tiene poca fe a las negociaciones como mecanismo para salir de esta situación en particular. “Otra alternativa sería reactivar el Cuarteto de Normandía (Francia, Alemania, Rusia y Ucrania), que en este momento se encuentra en un muy mal pie, pese al viaje de Macrón a Moscú y Kiev, donde -creo- fue a proponer la neutralidad de Ucrania, lo que no se aceptó por lo que se materializó la invasión. Sin perjuicio de ello, el que Ucrania no sea parte de la OTAN es una de las peticiones sobre las que Moscú no va a ceder. Rusia también demanda la desmilitarización de Ucrania y la “recuperación” o “anexión” de Crimea. En este escenario, un buen mediador sería la Unión Europea, por ello lamento que se haya alineado tan obsecuentemente con Washington”, afirmó.

Por su parte, en su intervención, Raúl Benítez Manaut destacó que la principal fortaleza de Ucrania en este conflicto ha sido el apoyo de la comunidad internacional. “Rusia no ha conseguido ningún aliado por parte de las grandes potencias. Solo países muy pequeños. En el caso de nuestra región solo cuenta con el apoyo de Bolivia, Cuba, Nicaragua y El Salvador”.

Para Benítez Manaut, “una de las llaves de salida de este conflicto podría estar dada por China, que hasta el momento ha guardado silencio, el que se interpreta como que no avala lo que hace Rusia, pero tampoco juega con las cartas de Estados Unidos y la OTAN. Ello lo convierte en un actor que podría mediar en la disputa. Mal que mal, China podría ser quien rompa el aislamiento económico que está aplicando Europa y EE.UU. contra Rusia”.

En tanto, el ex Canciller Juan Gabriel Valdés fue enfático al señalar que con la invasión “ilegal” a Ucrania se ha violado la Carta de Naciones Unidas y el Derecho Internacional. “Esto también constituye una amenaza a la seguridad internacional, desde el momento en que se empieza hablar del uso de armas nucleares. Al mismo tiempo, estamos en una crisis económica global producto, entre otras cosas, de la pandemia, la cual se agravará aún más con este conflicto. La situación es en extremo preocupante”.

A juicio de Valdés, “un segundo factor que explicaría este proceso es la consolidación de un régimen autocrático en Rusia, que desarrolla un relato, una mitología, de cuál es su relación con los países vecinos, y en este contexto se autoconvence de que Ucrania no existe, sino que es una prolongación histórica de lo que fue la relación de este territorio con el imperio de los zares y luego con la Unión Soviética. Por lo tanto, Putin cree corregir una situación que, bajo su óptica, no debería haber existido”

Dicho lo anterior, el ex Canciller afirma que nadie dimensionó el éxito que tendrían las sanciones impuestas contra Rusia. Ni Biden ni Putin pensaron que dichas sanciones adquirirían las dimensiones actuales. “Sin perjuicio de ello, debemos reconocer que el aislamiento de Putin en la Asamblea General de Naciones Unidas dificulta la aparición de actores mediadores en busca de una salida a este conflicto. Tal vez Israel o Turquía podrían jugar un rol al respecto, pues ya es evidente que la Unión Europea está imposibilitada de hacerlo. Pero en honor a la verdad, una solución real no se ve en el corto plazo”, concluyó.

IEI

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